Esto puede cambiar completamente todo:

Chinchorro: los primeros taxidermistas

Detalle de las momias chinchorro de Llagostera.

Detalle de las momias chinchorro de Llagostera.

Detalle de las momias chinchorro de Llagostera.

Verónica Silva, nuestra Antropóloga Física, nos cuenta reveladores detalles de su proyecto FAC (Fortalecimiento a la Actividad Curatorial) sobre los chinchorro.

27/10/2016

Fuente: Museo Nacional de Historia Natural

Hace más de 7 mil años se desarrolló una de las culturas más enigmáticas de nuestro pasado prehispánico, la cultura Chinchorro, mundialmente conocida por poseer las momias más antiguas del mundo. El complejo tratamiento realizado en los difuntos presenta una rica variedad estilística, convirtiendo los cuerpos en verdaderas obras de arte. Este aspecto de la cultura nos muestra una compleja cosmovisión en torno a la muerte que contrasta con la simplicidad de su vida cotidiana. Cazadores, pescadores y recolectores, habitaron a lo largo de la costa del desierto de Atacama entre Ilo en Perú hasta Antofagasta en el norte de Chile. Basaban su subsistencia en los recursos principalmente marinos y costeros, elaborando especializadas herramientas gracias a un profundo conocimiento de su ambiente y el aprovechamiento de los recursos rivereños y del interior (Arriaza 2003).

El primero en crear una tipología para describir el tratamiento mortuorio Chinchorro fue el científico alemán Max Uhle (1917, 1919, 1922) que describe tres tipos: cuerpos conservados naturalmente; cuerpos preparados artificialmente mediante evisceración y reconstrucción, y cuerpos preservados mediante la aplicación de barro. Basándose en esta primera clasificación Allison y sus colaboradores (Allison et al. 1984) combinaron rasgos relacionados con el tratamiento del cuerpo, atributos individuales y elementos del ajuar. En palabras de Sonia Guillen (2003) el resultado fue una proliferación de tipos que afectan su uso práctico.

Posteriormente una de las propuestas más conocida es la tipología de Bernardo Arriaza (1994, 1995) basándose en diferencias estilísticas y cronológicas define cuatro tipos: momias negras, rojas, vendadas y con pátina de barro o arena. Si bien esta tipología ha resultado bastante didáctica para la difusión, para Guillén (2003) no contribuye metodológicamente al estudio del tratamiento de los cuerpos y ella propone considerar los contextos culturales por sitio y cronología (Guillén 1997). Y es que cuando analizamos las momias Chinchorro podemos darnos cuenta de que cada una es diferente a la otra y ahí radica su gran valor.

A diferencia del antiguo Egipto, los Chinchorro no tenían a la figura del momificador, ni un manual que estandarizara las prácticas, cada cuerpo era trabajado por el núcleo familiar para su preservación y exhibición, con un delicado trabajo artesanal, que combina el conocimiento anatómico con tradiciones técnico-estilísticas transmitidas de generación en generación, pero también con decisiones individuales o grupales aplicadas a cada individuo. A pesar de esta gran variabilidad presente, los tratamientos básicos en la mayoría de cuerpos incluían el descarnamiento, la limpieza y envolvimiento de los huesos con fibras vegetales, para, finalmente, volver a colocar la piel humana (Guillen 2003). Esto nos describe un proceso de taxidermia más que una momificación intencional.

La referencia a cuerpos taxidermizados fue propuesta por Agustín Llagostera (2003) al describir los tratamientos mortuorios en la colección Morro de Arica de Max Uhle del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) y a la colección Ancker Nielsen del Museo Regional de Iquique. Actualmente el análisis de los cuerpos con tratamiento complejo del Museo Nacional de Historia Natural ha permitido comprobar lo planteado por Llagostera (2003), ya que las "momias" de la colección Morro de Arica de Uhle poseen características particulares y no pueden ser clasificadas en las tipologías clásicas de negras o rojas, e incluso permiten plantearnos:

¿Podemos seguir llamándolas momias?

Referencias bibliográficas:

  • Allison, M., G. Focacci, B. Arriaza, V. Standen, M. Rivera y J. Lowenstein 1984 Chinchorro momias de preparación complicada: métodos de momificación. Chungara 13: 155-173.
  • Arriaza, B.T. 1994 Tipología de las momias Chinchorro y evolución de las prácticas de momificación. Chungara 26: 11-24.
  • Arriaza, B.T. 1995 Beyond Death: The Chinchorro Mummies of Ancient Chile. Smithsonian Institution Press, Washington D.C.
  • Arriaza, B.T. 2003 Cultura Chinchorro: Las Momias más Antiguas del Mundo. Editorial Universitaria, Santiago.
  • Guillen, S. 1997 Morro 1-5 (Arica) Momias y sociedades complejas del Arcaico de los Andes Centrales, Boletín de Arqueología PUCP 1: 65-78.
  • Guillen, S. 2003 De Chinchorro A Chiribaya: Los Ancestros de los Mallquis Chachapoya-Inca. Boletín de Arqueología PUCPD 7: 287-303.
  • Llagostera, A. 2003 Patrones de Momificación Chinchorro en las Colecciones Uhle y Nielsen. Chungara 35(1): 5-22.
  • Uhle, M. 1917 Los aborígenes de Arica. Publicaciones del Museo de Etnología y Antropología de Chile 1 (4-5): 151-176.
  • Uhle, M. 1919 La arqueología de Arica y Tacna. Boletín de la Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos Americanos 3 (7-8): 1-48.
  • Uhle, M. 1922 Fundamentos étnicos y arqueología de Arica y Tacna. (Segunda edición). Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos. Quito.

Recursos adicionales

Materias: Antropología
Palabras clave: Área de Antropología MNHN - Momias chinchorro - Verónica Silva - MNHN
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