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Niño del cerro El Plomo: una valiosa pieza antropológica

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Niño del cerro El Plomo: Estudios e investigaciones

Debido a su importancia científica y patrimonial, el niño del Cerro El Plomo ha sido sometido a diversos estudios y análisis con el objetivo de evaluar aspectos relativos a la biología de su cuerpo y su estado de conservación. Desde su hallazgo, se le han realizado cuatro estudios:

1. Primer estudio

En 1954, Dra. Grete Mostny, en ese entonces jefa del Área Antropología del Museo Nacional de Historia Natural, encabezó un equipo multidisciplinario que realizó estudios y análisis de las diversas piezas que componen el ajuar y la ofrenda funeraria, así como del cuerpo del niño. Las conclusiones de los diferentes estudios fueron las siguientes:

1.1 Estudio radiológico:

Se determinó que el desarrollo del esqueleto y osificación corresponde a un individuo de edad ósea de ocho o nueve años, sin ninguna lesión de tipo traumático. Destaca la excesiva densidad de los tejidos blandos y distingue ciertas vísceras como el corazón, el encéfalo y el diafragma.

Se destaca el edema producido por la caminata y la marca dejada por los mocasines.

1.2 Evaluación médica

Se observan varias lesiones en la piel, posibles úlceras en diferentes partes del miembro inferior; en la mano izquierda señales de congelamiento de los dedos largos; edema en los pies; hiperqueratosis o engrosamiento de la capa externa de la piel en las plantas de los pies; probables verrugas planas en la mano izquierda; cicatriz irregular antigua en el codo izquierdo; presencia de liendres en el pelo.

1.3 Evaluación somatométrica:

Se describe al niño como braquicéfalo, con cara ancha, nariz baja y ancha orejas pequeñas. Mongoloide. Su estatura oscilaría entre 1.40 y 1.44 m.

1.4 Análisis dactiloscópico:

Se estableció que las figuras dactilares y plantares presentan aspecto normal, sin mayores diferencias con las observadas en la actualidad.

1.5 Estudio paleoparasitológico:

El examen microscópico de las muestras de deposiciones del interior del recto, se reconocieron abundantes restos vegetales y algunas fibras musculares de carne no digerida. Además de huevos de Trichiurus trichiura y posibles quistes de Entamoeba coli.

1.6 Estudio histológico:

Se estableció que el estado de momificación del cuerpo corresponde a un proceso mixto. Se observa una "momificación propiamente tal o estado de momia seca" y una "transformación adipocírica parcial o estado de momia grasa".

Del tejido humano en estado de momificación se señaló que las estructuras morfológicas y los elementos tisulares, a pesar del tiempo transcurrido, muestran un excelente estado de conservación y esto permite diferenciar dichas estructuras.

1.7 Estudio odontológico:

Entre las piezas dentales presentes, los incisivos centrales superiores y lateral izquierdo, además del canino superior derecho están en perfecto estado de conservación y fueron cambiados en su época normal.

Las coronas exhiben gran desgaste y borde incisal borrado, lo que señala una exagerada fricción contra los dientes inferiores. En todas las piezas se observan trizaduras del esmalte en sentido vertical, lo que indicaría la dirección del esfuerzo masticatorio.

Se destaca el brazalete o chipana y el  adorno de plata bajo la barbilla

2. Segundo estudio

En 1980 debido a una pequeña alteración en una de sus manos, surgió la inquietud de realizar un estudio bioantropológico con el fin de constatar las causas del deterioro de la dermis y poder establecer las condiciones ideales de conservación del cuerpo del niño. Para ello se presentó a UNESCO un proyecto en el Programa de Participación 1981-1983.

En 1982 se llevó a cabo este estudio con un equipo multidisciplinario dirigido por Eliana Duran S., en ese momento jefa del Área Antropología e investigadora responsable del proyecto.

El objetivo de la investigación era evaluar los posibles cambios morfológicos producidos en el niño y determinar el estado de conservación del cuerpo 28 años después del primer estudio.

Por primera vez se le realizó una tomografía computarizada que confirmó que el Niño no presenta golpes ni heridas traumáticas o condiciones patológicas que pudieran tener relación con la ceremonia o su muerte.

A continuación un resumen de los resultados de esta investigación:

2.1 Evaluación radiológica:

Se efectuó un control de radiología general para compararlo con los resultados de 1954, en el cual no se pesquisaron cambios; también un estudio dental para establecer, a partir de los niveles de calcificación dentaria la edad del niño, concluyendo que tenía ocho o nueve años, resultado que coincide con la medición realizada anteriormente a partir de su estructura ósea; una tomografía computarizada para visualizar el estado de los órganos internos y realizar punciones para obtener muestras de las vísceras, las que no tuvieron éxito por la posición colapsada de los órganos.

2.2 Estudio microbiológico:

Tuvo como finalidad determinar las especies microbianas que podrían estar parasitando los diferentes tejidos del niño y el posible daño que podría provocar. Se sometieron a diferentes reacciones y temperaturas, obteniéndose desarrollo positivo de microorganismos en cuatro muestras correspondiendo todos a gérmenes saprofitos.

No siendo posible deducir nada definitivo, se supone que se trataría de contaminantes debido a las condiciones de conservación del cuerpo. No obstante, también está la posibilidad de una adaptación de los microorganismos al medio en que está el Niño y eso dificultaría su desarrollo en medios habituales de cultivo.

2.3 Análisis químicos:

Se aplicaron a una muestra de posible vómito, tomada alrededor de la boca y nariz, para determinar la presencia de jugo gástrico y sustancias alcaloideas del tipo cocaína. Los resultados fueron negativos.

Se evaluó de manera preliminar la composición de la materia grasa exudada del cuerpo. El análisis infrarrojo arrojó como componentes mayores, probables ácidos carboxílicos y ésteres de cadena larga, mientras que el análisis cromatográfico señala la presencia de una zona de compuestos no identificados y ácidos grasos como ácido esteárico, ácido palmítico, ácido palmitoleico y ácido oleico, entre otros.

2.4 Estudio Paleopatológico:

Se examinó mediante microscopia electrónica de transmisión una de las lesiones verrugosas, pesquisando la presencia de virus papiloma, con lo cual, por primera vez, se demostró la existencia de virus en tejidos antiguos.

Se efectuó la biopsia de una de las lesiones ulceradas presentes en los miembros inferiores en que la epidermis se observó engrosada. El diagnóstico histológico determinado fue linfangioqueratoma inflamado y ulcerado.

Con el propósito de verificar el estado de conservación del cuerpo, se realizó una biopsia de piel, en la que se determinó que ésta presentaba una situación normal, semejante a una piel fresca. Se confirmó la presencia de ectoparásitos al encontrarse liendres (Pediculus humanus capitis).

2.5 Estudios hematológicos:

Su finalidad fue establecer el grupo sanguíneo y los antígenos HLA. Las pruebas no fueron concluyentes por lo escaso de la muestra.

Esqueleto del niño donde se observa la ausencia de fracturas u otras lesiones

3. Tercer estudio

En septiembre de 2003 entre el Hospital Clínico de la Universidad de Chile y el Museo Nacional de Historia Natural se acordó la realización de una serie de exámenes de control del estado de conservación del cuerpo del Niño.

Se utilizaron para ello los equipos de alta precisión del Centro de Imagenología del Hospital. Entre los exámenes realizados, destaca una tomografía multicorte y reconstrucciones del cuerpo del Niño en 3D.

Estos estudios han ahondado en el conocimiento de aspectos moleculares e imagenológicos, lo cual ha posibilitado la identificación del grupo sanguíneo y el ADN.

La tomografía multicorte ha hecho posible la obtención de cortes más finos y, con ello, la reconstrucción 3D de diversas secciones del cuerpo. La resonancia magnética no entregó ninguna respuesta, pero se espera que los avances de la tecnología aplicada a la investigación biomédica permitan conocer otros aspectos de la biología del cuerpo del niño.

Los estudios biomédicos realizados en 1954, 1982 y 2003 han contribuido al conocimiento y conservación del cuerpo del niño.

Resulta interesante destacar que muchos de los diagnósticos preliminares del primer estudio han sido confirmados y profundizados en investigaciones posteriores, gracias a la aplicación de nuevas tecnologías.

Detalle fotogramétrico del  lado derecho del Niño

4. Cuarto estudio, levantamiento fotogramétrico

La fotogrametría es una técnica para la reproducción de cartas geográficas. Sin embargo, en 1982, al conocerse que el Instituto Geográfico Militar había aplicado el levantamiento fotogramétrico al moai ubicado en la calle Alameda con buenos resultados, el Museo se puso en contacto con dicha institución y le solicitó realizar el levantamiento del cuerpo del Niño para reproducirlo a tamaño real.

Fue la primera vez que se ocupaba esta técnica para la medición de cuerpos humanos. Este levantamiento tuvo distintas finalidades, entre las que destacan comprobar en el tiempo la variación de su tamaño y poder realizar réplicas del cuerpo para su exhibición.

Seis láminas en las que se visualiza el cuerpo del niño desde diferentes ángulos fue el resultado. Con estos planos se puede lograr la reconstrucción del objeto patrimonial original en todos sus detalles y es también un testimonio de su estado de conservación y de posibles comparaciones en el tiempo. Este material además de ser un documento histórico es de gran utilidad para investigaciones y mediciones posteriores.

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