Nota Área de Zoología:

Taxonomía de Invertebrados Chilenos 7: Opiliones del género Sadocus

Una hembra de Sadocus asperatus, mostrando el oculario, que lleva un par de espinas, características de todas las especies del género Sadocus.

Una hembra de Sadocus asperatus, mostrando el oculario, que lleva un par de espinas, características de todas las especies del género Sadocus.

Una hembra de Sadocus asperatus, mostrando el oculario, que lleva un par de espinas, características de todas las especies del género Sadocus.

Jorge Pérez Schultheiss, curador del Área de Zoología de Invertebrados, continúa revisando los invertebrados chilenos, ahora continúa con opiliones del género Sadocus.

23/06/2020

Fuente: Museo Nacional de Historia Natural

Uno de los géneros más característicos de la opilionofauna Chilena es Sadocus. Las especies de este grupo tienen aspecto imponente, pues alcanzan gran tamaño, y son bellamente coloridos y ornamentados. En los bosques templados es frecuente encontrarse con estos impresionantes opiliones, mientras caminan lentamente por el suelo o trepan sobre los troncos de los árboles, en pequeños grupos de uno o dos machos y algunas hembras.

Lamentablemente este género no ha sido incluido en los últimos análisis filogenéticos (1), por lo que sus relaciones evolutivas con otros opiliones chilenos todavía son desconocidas. Sin embargo, existe una hipótesis propuesta en la tesis de la investigadora brasileña Marilia Pessoa Silva, que indica afinidades con los géneros Neogonyleptes, Nanophareus y Fonckia, con los que comparte la estructura de la genitalia masculina (2).

En su trabajo, Marilia revisó la mayor parte de los ejemplares tipo de las especies de Sadocus existentes en distintos museos del mundo, presentando evidencia para considerar como válidas solo a cinco de las 14 especies descritas hasta ahora (3). Lamentablemente, su trabajo no ha sido publicado formalmente de acuerdo al Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (https://www.iczn.org/the-code/the-international-code-of-zoological-nomenclature/the-code-online/), por lo que los cambios taxonómicos que contiene aun no son válidos.

Género Sadocus Sørensen, 1886

Diagnosis: Las especies del género se reconocen fácilmente por su gran tamaño y por la forma del escudo dorsal, de tipo gama piriforme (véase letra "v" en esta figura: https://zenodo.org/record/267390#.XrmuKkRKjIU). Los tergitos libres II y III llevan un par de grandes espinas o tubérculos a los costados de la línea media (posición conocida como paramediana; véase la figura 1, numero 2), que son más marcados y prominentes en las hembras. Además, el oculario lleva un par de espinas paramedianas (véase la imagen del encabezado y la figura 1, numero 1).

Especies: Debido a que la revisión del género no ha sido publicada formalmente, todavía permanece vigente el número original de especies para Chile, es decir 14 (véase la referencia 3). Sin embargo, como ya sabemos, la mayor parte de ellas serán puestas en la sinonimia de especies descritas anteriormente, por lo que el género estará constituido a futuro solo por cinco especies bien definidas: Sadocus asperatus (Gervais, 1847); Sadocus dilatatus Roewer, 1913; Sadocus funestis (Butler, 1876); Sadocus ingens (Mello-Leitão, 1937) y Sadocus polyacanthus (Gervais, 1847).

La revisión del género (2) presenta todos los detalles necesarios para reconocer las especies que ahí se consideran como válidas, incluyendo una clave e ilustraciones de todas ellas; sin embargo, a continuación presentamos algunos tips que pueden ayudar en la determinación, especialmente en terreno:

Sadocus asperatus (figuras 1 y 2): tiene el escudo dorsal con un dibujo grisáceo similar a una cruz (figura 1, numero 5). El fémur IV (el tercer segmento del último par de patas) del macho tiene una fila interna (o retrolateral) de varias apófisis largas (figura 2, numero 1).

Figura 1. Sadocus asperatus, A y B, hembra; C, macho. Donde observar: 1, oculario con un par de espinas; 2, tergitos libres II y III con un par de espinas; 3, fémur IV de la hembra sin apófisis; 4, apófisis prolateral distal de la coxa IV con dos puntas; 5, dibujo grisáceo característico. Fotografías: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 1. Sadocus asperatus, A y B, hembra; C, macho. Donde observar: 1, oculario con un par de espinas; 2, tergitos libres II y III con un par de espinas; 3, fémur IV de la hembra sin apófisis; 4, apófisis prolateral distal de la coxa IV con dos puntas; 5, dibujo grisáceo característico. Fotografías: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 1. Sadocus asperatus, A y B, hembra; C, macho. Donde observar: 1, oculario con un par de espinas; 2, tergitos libres II y III con un par de espinas; 3, fémur IV de la hembra sin apófisis; 4, apófisis prolateral distal de la coxa IV con dos puntas; 5, dibujo grisáceo característico. Fotografías: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 2. Sadocus asperatus, macho. Donde observar: 1, fémur IV con una fila de apófisis en el margen retrolateral; 2, trocánter IV con dos apófisis en el extremo, una de ellas pequeña; 3, apófisis prolateral distal de la coxa IV muy desarrollada en machos; 4, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos. Fotografía: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 2. Sadocus asperatus, macho. Donde observar: 1, fémur IV con una fila de apófisis en el margen retrolateral; 2, trocánter IV con dos apófisis en el extremo, una de ellas pequeña; 3, apófisis prolateral distal de la coxa IV muy desarrollada en machos; 4, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos. Fotografía: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 2. Sadocus asperatus, macho. Donde observar: 1, fémur IV con una fila de apófisis en el margen retrolateral; 2, trocánter IV con dos apófisis en el extremo, una de ellas pequeña; 3, apófisis prolateral distal de la coxa IV muy desarrollada en machos; 4, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos. Fotografía: Jorge Pérez-Schultheiss.

Sadocus dilatatus (figura 3): El cuerpo y las patas son especialmente delgadas (figura 3, numero 2). El cuerpo es evidentemente más ancho que en otras especies (figura 3, numero 2) y el escudo dorsal está casi completamente coloreado de gris con algunas manchas oscuras. El fémur IV del macho tiene solo una apófisis aguda y larga en la cara interna (retrolateral; figura 3, numero 1).

Figura 3: Sadocus dilatatus, A, macho y B, hembra. Donde observar: 1, fémur IV solo con una apófisis larga; 2, patas en general más delgadas y largas que en otros Sadocus; 3, cuerpo en general más ancho que en otros Sadocus; 4, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos y espinas mayores. Fotografías: Cândido Mello-Leitão en Flickr.

Figura 3: Sadocus dilatatus, A, macho y B, hembra. Donde observar: 1, fémur IV solo con una apófisis larga; 2, patas en general más delgadas y largas que en otros Sadocus; 3, cuerpo en general más ancho que en otros Sadocus; 4, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos y espinas mayores. Fotografías: Cândido Mello-Leitão en Flickr.

Figura 3: Sadocus dilatatus, A, macho y B, hembra. Donde observar: 1, fémur IV solo con una apófisis larga; 2, patas en general más delgadas y largas que en otros Sadocus; 3, cuerpo en general más ancho que en otros Sadocus; 4, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos y espinas mayores. Fotografías: Cândido Mello-Leitão en Flickr.

Sadocus funestis (figura 4): El escudo dorsal tiene un dibujo grisáceo en forma de cruz (figura 4, numero 4), que recuerda a S. asperatus, pero el cuerpo tiende a ser más estrecho que en esta especie. La gran apófisis lateral de la coxa IV (primer segmento del último par de patas) en machos, termina en una punta única (figura 4, numero 2; en todas las demás especies existe una punta secundaria, véase figura 1, numero 4). El fémur IV del macho es recto y solo tiene gránulos o espinas cortas y romas (figura 4, numero 1).

Figura 4: Sadocus funestis, A, macho y B, hembra. Donde observar: 1, fémur IV cubierto de espinas o gránulos cortos, que no forman filas; 2, apófisis prolateral distal de la coxa IV de punta sencilla, terminada en una sola punta; 3, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos; 4, dibujo grisáceo característico. Fotografías: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 4: Sadocus funestis, A, macho y B, hembra. Donde observar: 1, fémur IV cubierto de espinas o gránulos cortos, que no forman filas; 2, apófisis prolateral distal de la coxa IV de punta sencilla, terminada en una sola punta; 3, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos; 4, dibujo grisáceo característico. Fotografías: Jorge Pérez-Schultheiss.

Figura 4: Sadocus funestis, A, macho y B, hembra. Donde observar: 1, fémur IV cubierto de espinas o gránulos cortos, que no forman filas; 2, apófisis prolateral distal de la coxa IV de punta sencilla, terminada en una sola punta; 3, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos; 4, dibujo grisáceo característico. Fotografías: Jorge Pérez-Schultheiss.

Sadocus ingens (figura 5C y D): Esta especie es mucho más grande que todas las demás. El fémur IV del macho tiene una fila interna (retrolateral) de apófisis largas y agudas (figura 5, numero 5). La coloración es oscura, con el escudo mesotergal café o rojizo, y los tergitos libres manchados de amarillo-verdoso.

Sadocus polyacanthus (figura 5A y B): El escudo dorsal tiene un dibujo de color amarillo o anaranjado (figura 5, numero 4; pero algunos ejemplares son casi negros, como en la figura 5A). El fémur IV del macho solo está cubierto por pequeñas espinitas o tubérculos, sin apófisis largas (figura 5, numero 1).

Figura 5: Sadocus polyacanthus, A, macho y B, hembra y Sadocus ingens, C, macho y D, hembra. Donde observar: 1, fémur IV cubierto solo por espinas o apófisis cortas, sin filas de apófisis en el margen retrolateral; 2, margen lateral del escudo mesotergal cubierto de gránulos y espinas mayores; 3, trocánter con una apófisis única en el extremo; 4, dibujo característico en el escudo mesotergal; 5, fémur IV con una fila de apófisis largas en el margen retrolateral; 6, apófisis prolateral distal de la coxa IV muy desarrollada en machos; 7, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos; 8, trocánter con una apófisis única y curva en el extremo; 9, tergitos libres II y III con un par de espinas. Fotografía: Jorge Pérez-Schultheiss (A y B) y Edgardo Flores (C y D).

Figura 5: Sadocus polyacanthus, A, macho y B, hembra y Sadocus ingens, C, macho y D, hembra. Donde observar: 1, fémur IV cubierto solo por espinas o apófisis cortas, sin filas de apófisis en el margen retrolateral; 2, margen lateral del escudo mesotergal cubierto de gránulos y espinas mayores; 3, trocánter con una apófisis única en el extremo; 4, dibujo característico en el escudo mesotergal; 5, fémur IV con una fila de apófisis largas en el margen retrolateral; 6, apófisis prolateral distal de la coxa IV muy desarrollada en machos; 7, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos; 8, trocánter con una apófisis única y curva en el extremo; 9, tergitos libres II y III con un par de espinas. Fotografía: Jorge Pérez-Schultheiss (A y B) y Edgardo Flores (C y D).

Figura 5: Sadocus polyacanthus, A, macho y B, hembra y Sadocus ingens, C, macho y D, hembra. Donde observar: 1, fémur IV cubierto solo por espinas o apófisis cortas, sin filas de apófisis en el margen retrolateral; 2, margen lateral del escudo mesotergal cubierto de gránulos y espinas mayores; 3, trocánter con una apófisis única en el extremo; 4, dibujo característico en el escudo mesotergal; 5, fémur IV con una fila de apófisis largas en el margen retrolateral; 6, apófisis prolateral distal de la coxa IV muy desarrollada en machos; 7, margen lateral del escudo mesotergal cubierto solo de gránulos; 8, trocánter con una apófisis única y curva en el extremo; 9, tergitos libres II y III con un par de espinas. Fotografía: Jorge Pérez-Schultheiss (A y B) y Edgardo Flores (C y D).

Distribución: Las especies de Sadocus han sido reportadas desde Valparaíso hasta Magallanes, pero los registros de Inaturalist indican que el género está presente aproximadamente desde Concepción hasta Chiloé-Palena (figura 6). Debemos suponer que estos datos de ciencia ciudadana son bastante confiables, ya que Sadocus es un género llamativo, de gran tamaño y sus especies son fácilmente reconocibles a través de fotografías. Los registros extremos, en la zona central y en el extremo sur probablemente corresponden a errores de determinación o de etiquetado de antiguos ejemplares en colecciones.

Figura 6: Distribución de los registros geográficos de Sadocus en la plataforma de Inaturalist. A, Sadocus funestis; B, Sadocus ingens; C, Sadocus asperatus y D, Sadocus polyacanthus. No existen registros de Sadocus dilatatus.

Figura 6: Distribución de los registros geográficos de Sadocus en la plataforma de Inaturalist. A, Sadocus funestis; B, Sadocus ingens; C, Sadocus asperatus y D, Sadocus polyacanthus. No existen registros de Sadocus dilatatus.

Figura 6: Distribución de los registros geográficos de Sadocus en la plataforma de Inaturalist. A, Sadocus funestis; B, Sadocus ingens; C, Sadocus asperatus y D, Sadocus polyacanthus. No existen registros de Sadocus dilatatus.

Entre todas las especies, solo S. asperatus y S. polyacanthus tienen amplia distribución (figura 6C y D); mientras que las otras son conocidas de zonas más restringidas. Sadocus dilatatus se conoce solo de los alrededores de Concepción, S. funestis ha sido registrada de las regiones de Los Ríos y Los Lagos (figura 6A), y S. ingens es endémica de la cordillera de Nahuelbuta (figura 6B).

Sadocus dilatatus es la única especie del género que hasta ahora no tiene registros en Inaturalist. Sin embargo, es interesante notar que para la zona de Concepción también existen registros de Sadocus que no han podido ser determinados (https://www.inaturalist.org/observations/34944091 y https://www.inaturalist.org/observations/31272371) y que requieren de la recolección de ejemplares, para hacer un estudio taxonómico detallado.

Esperamos que esta nota ayude a facilitar la observación e identificación de las especies de Sadocus en terreno, así como aumentar los aportes al proyecto "Opiliones de Chile" de INaturalist (4), que es una muy buena herramienta para mejorar el conocimiento de estas interesantes especies de arácnidos.

REFERENCIAS

1.- Acosta, L. E. 2020. Qorimayus, a new genus of relictual, high-altitude harvestmen from western Argentina (Arachnida, Opiliones, Gonyleptidae) reveals trans-Andean phylogenetic links. Zootaxa 4722(2): 129-156.

2.- Silva, M. P. 2016. Revisão sistemática e análise filogenética de Sadocus Sørensen, 1886 (Opiliones, Gonyleptidae, Pachylinae). Tesis no publicada, Instituto de Biociências, Universidade de São Paulo, 103 pp.

3.- Kury, A.B. 2003. Annotated catalogue of the Laniatores of the New World (Arachnida, Opiliones). Revista Ibérica de Aracnología, Volumen Especial Monográfico, 1: 5-337.

4.- INaturalist, proyecto "Opiliones de Chile" https://www.inaturalist.org/projects/opiliones-de-chile

Recursos adicionales

Materias: Zoología
Palabras clave: Opiliones - Área de Zoología MNHN - invertebrados chilenos - Taxonomía - Jorge Pérez - Nota - Zoología de invertebrados
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